Impactos del cambio climático

El calentamiento global implica una elevación gradual de los océanos y mares por la dilatación de la masa de agua que cubre gran parte de la superficie de nuestro planeta, fenómeno que será proporcional al aumento de la temperatura. Sin embargo, hay efectos derivados de dicho calentamiento mucho más palpables que han comenzado a producirse desde hace algunos años

08.01.2018 12:52 |  Fuente: PNA

Concretamente, en el Océano Glacial Ártico la capa de agua congelada ya disminuyó en más del 50 % su espesor, por lo que se calcula que de continuar esta tendencia, para mediados del presente siglo no habrá hielo en el Polo Norte durante la temporada de verano, y esto puede afectar el recorrido de la Corriente del Golfo que hasta ahora es desviada por la masa de agua fría situada debajo del casquete polar, pero si se desplaza más hacia el norte tendrá graves consecuencias sobre el clima del Noroeste de Europa.

 

El 27 % de los corales del mundo ya están seriamente deteriorados, y se prevé que un 60 % de los grandes bancos de coral sean destruidos y mueran en los próximos 30 años, con lo cual entre otras consecuencias se producirán durante las tormentas más daños en las costas donde se encuentran.

 

 

 

EL EJEMPLO DE MÉXICO PARA MEJORAR LA CALIDAD DEL AIRE

 

La calidad del aire de una de las ciudades más pobladas del mundo, con treinta millones de habitantes, es una de las mayores preocupaciones de las autoridades ambientales mexicanas, y está mejorando gracias a un programa de reforestación con 8 millones de árboles plantados anualmente desde el año 2000.

 

Hasta ahora, la ciudad de México ha sufrido una contaminación atmosférica crónica, porque al estar rodeada de montañas se dificulta el recambio del aire formándose capas de inversión térmica, y los gases tóxicos emanados por los medios de transporte y las industrias permanecen en forma de nubes en suspensión, ya que no son llevados por el viento lejos del lugar. A esto se le debe sumar el clima seco y cálido que dificulta aún más la purificación de las condiciones atmosféricas.

 

La reforestación forma parte de un plan que apunta a reducir las emisiones de gases de combustión de los vehículos y disminuir el nivel de ozono contaminante, ya que su valor supera el máximo tolerable para los seres humanos en un promedio del 80 % de los días del año. Se espera promover los autobuses alimentados a gas natural e incentivar a los taxistas para cambiar el sistema de combustible de sus autos, adaptándolos como vehículos eléctricos o de gas natural. Además, se han encarado medidas para reducir el tránsito en la ciudad una vez a la semana, según los indicadores de contaminación registrados en el aire.

 

En la actualidad se pone en marcha el alerta de polución cuando el nivel de toxicidad atmosférica alcanza valores riesgosos para la salud, y en esos casos se prohíbe el tránsito de vehículos particulares, se cierran las estaciones de servicio y las industrias suspenden las actividades que impliquen emisiones, mientras dura la medida de alarma.

 

La reforestación de 4.000 kilómetros cuadrados de la ciudad (148.000 hectáreas) fue sólo el principio del plan, previéndose plantar 4 millones de árboles por año en los próximos años. El programa prevé indirectamente otras consecuencias a mediano plazo, teniendo presente la retención de agua que ejercen los árboles, ya que los recursos hídricos subterráneos de la ciudad de México se encuentran contaminados, por lo que se planea invertir una suma considerable para mejorar la situación de las napas.