Los cuestionamientos de empresarios brasileños ganaron intensidad en los últimos días.
BRASILIA. La Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB) criticó la penetración de productos chinos a través de la zona franca de Ushuaia, en la región austral de Argentina.
El ingreso de partes de productos electrónicos desde Asia a través de la zona franca en realidad es una forma de "dribling legalizado" que permite a los "chinos que entren gratis, sin pagar tasas" afirmó José Augusto de Castro.
Para De Castro, directivo de la AEB, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández conciente la penetración de bienes importados que, una vez montados, llevan el precinto "Hecho en Argentina".
Argentina no está en condiciones de montar aparatos electrónicos con "productos locales, no tiene producción de plástico o de componentes para hacerlo", señaló De Castro al diario Folha de Sao Paulo. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) criticó severamente a las autoridades argentinas que anunciaron la aplicación, a partir de febrero, de una norma que obliga a los importadores firmar una declaración jurada.
Argentina procura "controlar la balanza comercial" (déficit con Brasil de unos 5.800 millones dólares en 2011) mediante nuevas "reglas de la política comercial argentina" que instalen un ambiente de "inseguridad jurídica", señaló la CNI a través de un comunicado.