En sintonía con la Ronda de Doha que reclama la eliminación, en 2013, de las subvenciones a la exportación que aplican los países desarrollados y “la reducción sustancial de subsidios distorsionantes y aranceles de importación” para los productos agropecuarios.
La Cancillería informó que la actividad se desarrolló en la ciudad de Saskatoon, provincia de Saskachewan. En el encuentro, la delegación argentina también instó al Grupo a abordar las regulaciones técnicas y las medidas sanitarias y fitosanitarias, que constituyen a menudo barreras perjudiciales para las exportaciones de los países en desarrollo.
“Para ello, se deben cumplir los acuerdos internacionales y las normas se deben basar en la ciencia, y así prevenir obstáculos al comercio internacional”, precisó el texto de Cancillería.
El Grupo Cairns acordó cooperar para abordar multilateralmente estas cuestiones, incluyendo la no aplicación de estándares internacionales, el uso restrictivo de estándares privados y el etiquetado de alimentos.
En este contexto, Canadá anunció que convocará a una conferencia internacional para analizar cómo evitar que bajos niveles de presencia de organismos genéticamente modificados se transformen en una barrera al comercio o un obstáculo para la innovación tecnológica.
Asimismo, en la reunión se reconoció que la innovación tecnológica, incluida la biotecnología, “es central para la seguridad alimentaria internacional, el aumento de la producción de alimentos y la mejora en su calidad”.
En la reunión ministerial también se abordó la adhesión de Rusia a la Organización Mundial Comercial, OMC.
La Argentina y el Grupo Cairns dieron su apoyo a las negociaciones que deberán concluir con el ingreso de ese país a la OMC a fines de este año, sujeto a etapas de negociación en las que participan activamente varios países, incluido el nuestro.